Blogia

glubglub

LO QUE PIDO AL AÑO NUEVO

Vivir con ganas y sin prisa. 

Verlos sonreir. 
Recordar, aunque sea de vez en cuando, lo feliz que puedo ser en mi insignificancia y libertad.
Crear, creer y tener sueños.
Aprender un poco más.

ESTO NO ES UN PANFLETO FEMINISTA NI UNA SIMPLE EXPERIENCIA PERSONAL


(A pesar de ello - a pesar del título - me dispongo a publicar uno de mis artículos más personales. Lo hago para que me seleccionen el blog en el concurso del periódico gratuito  “20 minutos” y para que me contraten, que es el premio. Es decir, ahora me doy cuenta, estoy dispuesta a vender mi intimidad con tal de salir en los periódicos).

 

Al grano.

 

Yo estoy sola hace muchos años (sentimentalmente,  quiero decir). Y por fin acepto que voy a estar sola por mucho tiempo. Que esto ya no es casualidad, vamos. Cada vez lo veo más claro. Lo cierto es que, a mi alrededor, ante mi perplejidad, la gente se enamora continuamente y en masa, y yo ( que no soy chunga, ni especialmente fea) lo de enamorarme lo veo como de ciencia ficción. Mi madre dice que es por que soy soberbia y porque me fijo en lo superficial, yo en cambio lo achaco a mi exceso de expectativas y a mi ingenuidad (ingenuidad algo transformada por el paso de los años en la decisión de no jugar a ciertos juegos aunque sé como ganarlos). Quizás, en definitiva, y si la vida no me demuestra lo contrario, todo se debe a una grave concepción errónea del concepto por mi parte. Que más da.


 Además es que los hombres (sin generalizar, bueno solo un poquito) me dan como yuyu, no los comprendo:  esos extraños silencios, esas desapariciones a lo Copperfield,  esa  necesidad estúpida de que te hagas la mosquita muerta aunque sea un ratito, su simplificación de todo lo hermoso (me ha salido un panfleto feminista y no era mi intención). El caso es que yo, probablemente por mis propias circunstancias, voy a estar sola …. Y solita del todito además porque el sexo sin amor me acaba dejando un mal gusto propio de ciertos perjuicios que no consigo vencer. Eso sí, como solucionar esta impuesta abstinencia en la supuesta cumbre de mi edad sexual ciertamente me preocupa. En fin, como voy a estar sola aprovecho y me quejo de la saturación de canciones, películas y demás, que hablan de lo maravilloso que es el amor, y que sin amor no se puede vivir, y otras lindezas, que nos deprimen un poco a los que no amamos ni somos amados. Que canten otras cosas. Que varíen el tema. Que tampoco es pá tanto el amor. Eso si, no confundamos,  yo reconozco que  me encantaría enamorarme y volverme loca un rato, pero veo que  no sucede y me defiendo. Y por eso, si no aparece el mas que dudoso príncipe azul, adoptare unos niñitos rusos y a formar familia. Y lo de sexo ya veremos, que las videoconsolas (el nombre no viene a ser casual) cada vez las sacan mas sofisticadas.

PERVERSiÓN (Crítica desesperada a la última película de Antonio Banderas).

"El cámino de los ingleses" (última película dirigida por Antonio Banderas) es una película fallida, pretensiosa, aburrida, decepcionante. Mira que a mi me cae bien Antonio Banderas y que me gustó  su primera película como Director (Locos en Alabama), pero esta putada no se le puede hacer ni al cine "de autor", ni al cine andaluz, ni al cine en general.


Esta película provoca la temible perversión de inclinar a lo que podemos llamar el "espectador indeciso" (por utilizar terminología electoral)  hacia el cine comercialísimo americano, a lo de siempre, alejándolo de lo que queremos sea un cine interesante, personal, original, diferente, o si queremos "de autor", que es lo que ha pretendido Banderas (según sus propias palabras,) fracasando estrepitosamente en el intento. Quiero decir, siempre estarán aquellos que por los motivos que sean llenarán las salas para ver Teminator 4, Superman 5, Rocky 6 o la útlima película de Sandra Bullock. Son muchos, y difíciles de cambiar de parecer. También están aquellos otros, muchos menos, y a veces sufridísimos, que están dispuestos a ver cualquier película de director o procedencia desconocidos con tufillo ia ndependiente, sí, dispuestos a eso o a hacerse el harakiri antes de dejarse ver entrar en un film de Richard Gere. Entre ambos sectores irreconciliables (como las dos Españas) hay una enorme masa de espectadores dispuesta a dejarse convencer por un cine original, pero entrenido y  que se pueda entender, que no les haga sentirse estúpidos, y que ni mucho menos les aburra. En ellosm en esos espectadores, está el futuro del cine, como arte y como entretenimiento. Pero esto tipos (prágmaticos, listos, cultos pero no flipaos) no están dispuestos a hacer la reverencia a cualquier paja mental, quieren entrenerse, quieren pasarlo bien, quieren pensar en el cine sin estrujarse los sesos, están dispuestos, a reir a llorar, a reflexionar también, pero sin complicarse la tarde.

Antonio Banderas tiene un tirón comercial incuestionable, en España se ha hecho una campaña publicitaria potentísima de su película: y el resultado me entristece. La película es pretensiosa, carente de ritmo, de débil y manido  argumento (adolescentes: sueños, frustaciones, bla, bla y bla), con personajes planos, esterotipados, poco definidos... La narrativa pasa, como dice mi amigo Antonio, del hiperrealismo, a la onírica-lírica hiperbólica (o algo que lo pretende) sin solución de continuidad. A mi me gustan los contrastes, pero aquí no resultan. A esta película le tiembla el tono. Técnicamente esta llena de lugares comunes: obviamente tiene buenos planos, pero se abusa de los cercanos, de las medias caras. de los detalles, se utiliza hasta el desespero de la camará lenta, no hay ninguna concesión a la concisión.

Yo de Banderas espera más. Con lo bien que habla el tio. Sólo espero por el bien de todos (el suyo incluido) que el film pase por España de refilón. Que no se pierda la esperanza. Que el "espectador indeciso" siga confiando en un cine diferente.

28 COLIFLORES


Desde que llegué a Benalmadena y Soheil (el novio) me saludo cariñoso pero visiblemente preocupado (y ocupado) porque tenía que encontrar 28 coliflores para el dia siguiente, que era el día de su boda con Sara (la novia, la Shaikh), supe que cuando escribiese algo sobre la boda de mis amigos, pasase lo que pasase, se titularía así. Sí, Todo empezó con 28 coliflores, y no encuentro mejor título, pues cualquier intento de resumir en unas palabras esa increíble fiesta llena de amigos, nuevos amigos, de musica (Taera is great), de magia, de cosas locas (…), de arena, de besos, de risas, y de mas risas,  de amistad, realmente de amistad, sería, sin duda, demasiado pretensioso.

 

Que divertido. Como organiza la Shaikh incluso su propia boda. La tia. Todo relax y buen rollo cuando la vi por primera vez 24 horas antes de casarse (quizas algo preocupada en su profundo interior por las 28 coliflores que andaba buscando Soheil, pero disimulandolo en tal caso a la perfección). Con que elegancia se desliza la tipa entre el glamour de la mansions con sus pulseras doradas, y el fraternal amontonamiento de sus amigos llegados de todo el mundo en la casa grande de la playa de El Cañuelo, en plan somos hippies con coches alquilados en Miraflores.  Que divertido hablar de Nerja y de Chanquete con americanos de L.A., que divertido bailar en la pista y bañarse en la playa, y ver de nuevo a Maya, y jugar con Iris, y acordarse de Eva, e imaginar que en cualquier momento caerá del cielo en paracaídas, aunque luego no suceda.

 

Y no es por exagerar, pero realmente si una boda me gusta, me enamoro un poco de los novios, y de ese (presunto y espero que cierto) presagio de felicidad, realmente me enamoro yo también un poco, soy así de empatica, y sí, de verdad, he llegado a Barcelona un poco recien casada con la vida. De hecho he acogido en mi casa a todo guiri que ha querido conocer Barcelona después de la boda de Sar y Soheil, encantada, como para prolongar esa sensación de alegría postboda.

 

En fin, quien lo iba a decir, 28 coliflores y un final feliz.

BARCELONESES

En estos dias dispersos y demasiado ociosos me da por navegar por internet con tal de no pensar, y mira, me encuentro un ariculo de Sergi Pámies publicado en el Pais en 2002 que me parece acertado en tantas cosas para describir a muchos de los habitantes de la ciudad que habito, que, ay dios mio, que ahi va el enlace.  Reclamaciones a Sergi, que es el catalán y sabe de lo que habla.http://www.xtec.es/%7Ejducros/016.html  Por cierto, la que está cayendo.

CONCHA EN NEW YORK (y VI).

CONCHA EN NEW YORK (y VI).

( y VI): El final: Más difícil todavia...y prueba superada (mas o menos).

Para ser honestos, mucho antes del final caotico que inspira el último epígrafe de mis andanzas en New York,  sucedieron cosas tan lindas que merecen página aparte: Nueva York caliente en Julio, todos los lugares en que he vivido cuando sali de YMCA, las fiestas, mis amigos mexicanos, mis amigos japoneses, mis amigos americanos, mis amigos españoles - casi todos catalanes - ¿porque será? -  sobre todo todo mis amigos.

Pero es tarde para detenerse en ellos como parte de las historia: me mola el drama como dijo aquel, y si no he vuelto a escribir en el blog desde finales de junio es porque mi último mes en New York, desde que salí de YMCA, ha sido un verdadero más difícil todavía...buscando trabajo, moviendome de un piso a otro, estrangulando las tarjetas de crédito, tratando de resolver mis problemas con la inmigración norteamericana (problemas finalmente no resueltos pues por algo estoy ya aquí, en vez de allí), y en fin, otros problemas innombrables o que prefiero no recordar. Aunque he salido de alli triunfante, puesto que he vuelto llena de energia, buenas intenciones, otras regulares y la suficiente mala leche para sobrevivir.

Esa es al menos las sensación que me quedó despues de un viaje de vuelta New York - Barcelona, retrasado 14 horas, con escalas en Madrid y Santiago de Compostela (de veras), durmiendo dos noches en dos hoteles diferentes - si para eso da el trayecto, para dos escalas y dos hoteles cutres- y por supuesto con mis maletas perdidas durante días en el aeropuerto del Prat, todo ello sin teléfono, yo por el mundo sin cell phone,  - en Aquel Lugar me jodieron el telefono, y no me refiero a Nueva York - , y en fin...todo incidente que pueda pasarte en un viaje me pasó a mi, y con ello al llegar a Barcelona exhausta y con una mala ostia del copón - es que no lo puedo expresar de otra manera - me dio por pensar que mis ultimos dias en New York, no se si de manera mágica o provocada, habian sido una escalada hacia algun tipo inexplicable de desastre existencial, y entonces me alegré mucho de estar en casa, y me eché a dormir sin saber que hora era en Nueva York, ni en Barcelona, ni en ninguna parte.

Luego me he desperté en mi casa, donde Fede y Kati me habian recibido con lindos carteles (es que somos una familia, sisisi), y empece poco a poco a tranquilizarme, a darme cuenta de lo maravillosa que ha sido mi estancia en Nueva York, a recordar a mis amigos, mis lugares, mis aventuras, mis aprendizajes, y olvidé esos pequeñitos e insignificantes malos momentos de los ultimos días, y continue tranquilizandome, relanjandome, sintiendo el descanso, la paz del hogar...e INMEDIATAMENTE DESPUES EMPECE A ABURRIRME, a ordenar papeles, a planchar la ropa, y a pensar en el futuro y en cual va a ser el proximo paseo que nos vamos a dar por el mundo mi angustia vital  y yo ;-)-

El caso es que, metáfisica aparte, estoy feliz, y de veras, de veras, por siempre y para siempre I LOVE NEW YORK. OH YEAH.

CONCHA EN NEW YORK (V)

  v) Dando vueltas a la (gran) manzana: Asuntillos por resolver.

 Una ventaja innegable de largarse por un rato a una ciudad como esta es que, aunque desde luego no se resuelve por eso ningún problema, al menos se detectan los que existen con mayor claridad. Pequeños asuntillos, mas grandes, mas pequeños, yo es que no acabo de encontrar la diferencia.

Por ejemplo, en cuanto al idioma, ya me di cuenta que mi problema con el inglés es que yo pienso y hablo demasiado rápido, quiero transmitir mis sentimientos casi en el mismo momento en que los siento, hablar en cuanto pienso,  y eso, en inglés, pues claro, pues no puedo. Para que se me entienda en  inglés, tengo que hablar despacio, vocalizando, tener paciencia y pensar dos veces cada cosa que digo, en definitiva, convertirme en un ser opuesto al que siempre he sido.Y eso, a nadie escapa que puede resultar difícil, por mucha pasión que se ponga en el poliglotismo.

 A pesar de todo en ello estoy, de puro cabezota: yo que me deslizo por la vida (en español) como las balas, voy a desdoblarme en una especie de Ying y Yang, la Concha de siempre, que habla español, rápido, que siempre tiene prisa, y que ya quiere estar allí cuando apenas llego aquí, y la Concha de habla inglesa, calmada y serena, que piensa mucho lo que dice, y cuando habla, sus palabras suenan lentas, tranquilas, relajadas. Ja. Seguro que perderia algo de prisa y ganaria algo de saber estar. ¿Debería intentarlo también en español? Pues claro. 

Otro asuntillo es mi maldita dispersión. Que quiero aprender inglés y hasta  me compro un libro de grámatica en Barnez&Noble, sin que nadie me lo haya sugerido, para perfeccionar, pero en el mismo en el tiempo y espacio quiero estar en el Instituto Cervantes  todo el rato (que cae a dos calles de mi casa) a ver si me leo en un par de días la obra completa de Borges. Que quiero escribir un libro y una obra de teatro. Que quiero acabar el inacabable Coco Rallado (Cortometraje Maldito, próximamente en sus pantallas), que quiero encontrar un trabajo que me de dinero, que quiero hacer una película, que quiero bailar salsa, que quiero vivir en Nueva York. Que quiero comerme el mundo a bocados y a menudo me encierro en el centro de Manhattan en mi cuchitril nada más que a comer caramelos (sin estudiar, sin leer, sin escribir, sin pensar) y sin darle cuentas a nadie. Mi energía se dispersa en mil direcciones, me temo que todas equivocadas, porque son muchas y no se va a ninguna parte cuando quiere irse a cien sitios a la vez.

 En fin.Y bueno, otros pequenos asuntillos por resolver serían la vanidad, la química, el paso del tiempo, el amor, la belleza o el sexo. Pero como que no los pongo en el log. Que me canso.

CONCHA EN NEW YORK (IV)

(iv) Glamooooooooour

 El tiempo me ha ido  pasando por entre esta calles y New York me ha absorbido (como, por otra parte, hace con cualquiera que pase por aquí), la ciudad me ha hecho suya, regalándome lugares, personas nuevas, hasta deliciosas monotonías. Que buen arreglo hemos hecho ésta y yo, hay que verme deambulando por esta ciudad de contrastes, yo que no soy sino una persona a cada rato. 

Las semillitas que fui plantando en mis primeras semana aquí (cuando caminaba sola y telefoneaba aquí, o allá, al amigo de aquel, o  al conocido de aquella, dejando mensaje, haciendo humildes visitas, sonriendo, pasando de largo o de perfil….) han dado sus frutitos así que puedo decir, si señor, que tengo muchos amigos en Nueva York, lo cual, mas que un éxito, es una consecuencia inevitable de vivir en esta ciudad que hierve y hierve y hierve conmigo dentro. 

No, no, no, no! No puedo aguantarme más,  no voy a resistir la tentación de contar mis experiencias glamourosas en el top del mundo, y aunque siga visitando turisticos lugares con la Korean People (los adoro porque sencillamente son adorables, siendo uno cada uno individualmente y no un conjunto), aunque extraño enormemente al Pequeño Woody Allen, que ya se fue,  la verdad, nena, llendo al grano, tendrías que haberme visto en esa fiesta tan cool con todo gratis, en un estudio fotografico todo blanco, todo diseño, nena, en la planta 37 de un rascacielos en el centro de Manhattan, todo chicos y chicas guapas bebiendo cerveza italiana y yo entre ellos, nena, oh my god. Como llegué a ese lugar, ya ni me acuerdo, de veras nena, en esta ciudad te puedes ver en un berenjenal así sin comerlo ni beberlo (o bebiéndotelo todo y gratis) sin saber muy bien porque o gracias a quien. 

Pero para glamour el de los fines de semana en Woodstock (si, donde el conciertazo hippie, pero ahora es una zona super-in, nena,  para tener tu casa de campo y evadirte de la city,  y del stress y tal y cual). Estuve en casa de Shazi, con su novia y unos amigos (el inenarrable Stuurt, o algo así, espero tardar poco en olvidar su nombre), el caso importante es que este Shazi (primo de Taera y Sara Sheik, hola chicas!) es el tipo mas encantador, acogedor, generoso, amigable, buenrollero, simpático y.. atención…fiel amigo mio!...solo por arte de magia y de las Sheik. Una especie de regalo del universo que me pasea por la ciudad a todo tren, me presenta a sus amigos mas cool, me lleva a Woodstock, a su casa, que claramente es un palacio campestre donde hay una nevera gigante llena de coronitas que nunca se acaban y donde es habitual acabar la noche todos sumergidos en un jacuzzi termoregulado, bebiendo cócteles bajo la luz de la luna del Estado de Nueva York, Entre otros lujos.  En fin, que se que doy asco, nena, pero te lo cuento tal y como es, así esta la cosa. Joder como son los Sheik. 

Pero estas sobredosis de glamour, que sin duda recordare toda mi vida, no acaban de sacarme de mi intermitente estado taciturno, y sigo vagueando por ahí y descubriendo yo solita lugares especiales por cortesía de Lonely Planet, pues al fin y al cabo no puedo perder mis origenes, los de una pequeña personilla que chapurrea inglés con acento terrible, y hospedada en YMCA, que no es el Hilton precisamente, en fin, pequeña e impredecible personilla que soy tratando de  buscar su lugar en el mundo (aunque sea pa un ratillo) bajo las sombras gigantescas de esta ciudad.   

CONCHA EN NUEVA YORK (III)

(iii) El pequeño Woody Allen y otros pensamientos.

Para dedicarse a algo creativo lo único indispensable es tener sangre en las venas: sangre que fluya, que se mueva, que circule, se deslice y sobre todo que se estrelle alguna vez, que vaya y que vuelva, no importa el color, sangre  haciendo vida y calentando el alma, solo sangre.  

Es lo que siento cuando paseo por esta ciudad roja y caliente, y entonces me prometo no volver a confiar en tipos/as con el alma congelada, desangrados. Por suerte mis amigos suelen ser bastante sanguinarios…sangrientos!, sangrantes?....mmm…l caso es que eso me hace sentirme feliz, aquí tan solita que ando por la gran ciudad. De todas formas comienzo a tener amigos en Nueva York.

 Mi circulo de amistades más próximo (por el tiempo que paso con ellos) son los simpáticos coreanos que me rodean por todas partes, en la clase, en la escuela, en la residencia, en las calles de la gran manzana. Ellos, y el “pequeño Woody Allen”, un tipo croata divertidísimo, bajito, pelirrojo, feillo, con continua cara de sorpresa y sarcasmo a la vez. El pone el punto exótico  entre tanta atmósfera oriental. Se parece realmente a Woody Allen, y además es filmmaker, y además le encanta el cine y el propio Woody. A mi  me encanta él. Lástima que se vaya en dos semanas, Estoy segura  de que habría sido un buen amigos. Además trato de entablar relación con algunos autóctonos (o casi), amigos de amigos, aunque, esto, como muy bien se sabe (y yo muy bien se), es complicado y según como, te puede tomar toda una vida. Que más da,  yo con mis coreanos soy feliz, vale que no suelen ser el colmo del glamour, pero siempre sonríen y hacen como que te entienden. 

¿Me entienden? Mi evolución con el inglés resulta bastante desconcertante. Yo que creo que estoy mejorando y rápido, pero no se, lo mismo mantengo una ágil conversación sobre  política balcánica con mi teacher y el “pequeño Woody Allen”, que soy incapaz de entender al dependiente del “Subway” en cuanto a los condimentos que hay que ponerle a mi sándwich. Entonces empiezo a comunicarme con el dedo (quiero eso, quiero aquello), en incluso se me puede escapar alguna palabra en inesperado catalán, Eso me pasa a veces cuando mi inglés hace aguas y no me retiro a tiempo. Es lo que tenemos los políglotas.

 Pero lo mayor parte del tiempo, callo, escribo, leo o camino sola. Voy a cenar, o a pasear,  a perderme por ahí y encontrarme luego, o a escuchar jazz , o a ver cine, a  curiosear en una macrodisco de salsa (quiero aprender a bailar). o a mirar  teatro o un museo, o a comprarme una plancha pa la ropa, según mis necesidades del momento. Lo digo porque comprarme una plancha por 10 Dólares , y que plancha divinamente, lo considero una de mis grandes hazañas en la gran ciudad Nueva York.

 La soledad de la urbe, tan profunda a ratos, y la perspectiva que da un océano de  por medio, me ayuda a pensar que es importante y me hace sentir, aquí tan lejos, a quien quiero y quien me quiere de verdad.

CONCHA EN NUEVA YORK (II)

(ii) Corea y orientarse por aquí. Un nuevo homeless en la gran manzana. 

 Ho – Young, Arum, Shin – Gueo, Minori, Vanya, Ho – Sun y  Mari. No es la alineación de un equipo de fútbol japonés. No es un trabalenguas, ni una adivinanza. Es el nombre de mis compañeros de clase, que son prácticamente todos coreanos, incluso Mari, que no es de Cáceres, sin que también es coreana la chiquilla. Así que, si vuelvo hablando inglés con acento coreano o, incluso, directamente el coreano, que nadie se escandalice. Lo importante es aprender, en definitiva.

 Antes de empezar las clases, mis primeros días en la gran manzana (un laaaaaargo fin de semana, pues llegué con seis horas de ventaja) han sido fantásticos, solitarios, confusos por el cambio horario. El Sábado a  las seis de la mañana  fresca como una rosa, caminaba por un Manhattan casi desierto. Amanecía, y yo, que nunca madrugo, ahí estaba, despierta y paseando …paradojas de la vida y del jet lag. Estos primeros días me he dedicado a partes iguales a turistear para hacerme con la ciudad, y a solucionar tareas domésticas. 

 Como me oriento fatal he ido aprendiendo a moverme por Nueva York mediante la clásica técnica de ensayo / error (si no era a la izquierda, es que era a la derecha, si no es la calle 47 es la 45, si no es este metro, será aquel otro, etc.). Un poco coñazo, pero lo he logrado, y tras numerosas vueltas en circulo y metros en sentido contrario, puedo llegar por mi misma a las principales zonas de la ciudad, y coger el metro en la dirección correcta, y así ya estuve en DownTown, Time Square, o Central Park. Incluso el Sábado por la noche fui a escuchar Jazz a un sitio pequeñito y fabuloso*.  

Todo lo que yo diga sobre esta ciudad, que realmente es “la ciudad”, que realmente es “la ciudad que nunca duerme”, que realmente parece la “capital del mundo”, todo lo que yo diga es poco y nada añade a lo que ya se sabe o sino se intuye. Así que me ahorro escribir en este blog bucólicas evocaciones de mis paseos por Central Park en un soleado domingo de mayo, o mi sensación de ser nada bajo las inmensas luces de neón de Time Square.

Prefiero entrar en pequeños detalles. S'i, porque hay pequeños detalles que personalmente me inquietan. Por ejemplo, en esta ciudad no se puede comer barato y beber cerveza al mismo tiempo. Es decir, si se puede, pero en la calle. Los lugares de comida barata, los McDonald, los Subways, las Pizzerias, y similares, no suelen vender cerveza. Así tienes que comprarte una lata de cerveza en un supermercado, y luego pedirte una pizza y tomártelo todo en un banco de la calle,  y eso es en plan homeless total , porque aquí esa conducta  ni es elegante ni se estila y además probablemente es ilegal. Pero es ni mas ni menos lo que hago yo, convirtiéndome así en el homeless rápido de la historia de los Estados Unidos (por el tiempo en que he tardado en serlo , 14 horas después de aterrizar en el país ya se me podía ver repatingada en un banco bebiendo cerveza). 

Aunque sea un poco homeless sí que tengo "casa”: es una habitación pequeñísima y cutre que está en un rinconcito de una residencia de estudiantes gigante de Midtown. El cuarto de baño común está a unos 300 metros de mi dormitorio. Si me levanto por la noche para ir al baño es como salir a dar un paseo, pues tengo que recorrer unos pasillos muy largos donde puedo incluso encontrarme con alguien y charlar un rato. Luego a hacer pis, y a seguir durmiendo, como si tal cosa. La verdad es que al principio me quejé, y reclamé una habitación mas cerca del baño. Y me dijeron “Hoy no puede ser. Pregunta mañana”. Y al día siguiente “Hoy ni puede ser, Pregunta mañana”. Así un día tras otro hasta que al día de hoy me he adaptado a mi habitación, que es pequeñita pero apañá, y ya no quiero mudarme ni aunque me lo pidan; a fuerza de hacerme esperar, el cuchitril se ha convertido en mi entrañable hogar. ¿Lo harán queriendo? Que listos son los yankis. 

 * Todo esto, evidentemente, por cortesía de Lonely Planet. 

CONCHA EN NEW YORK

(i) El viaje de ida, los sueños y el Jamón York.

 Ha habido largo periodos de tiempo en mi vida donde las noches me han ido pasando sin recordar apenas un sueño.

También he vivido  temporadas extensas en que los días transcurrían sin que llorara una sola vez. No se si aquellos días y noches coincidían en el calendario, no lo recuerdo. Lo cierto es que ahora, cuando a pesar de ser feliz lloro bastante a menudo, mi dormir, más que dormir, es una batalla campal del subconsciente, donde personas, lugares, circunstancias, falsas fobias, anhelos irreales, espectros, se suceden vertiginosamente, entremezclándose en cada segundo de mis noches; y entonces me despierto cansada como si hubiera hecho un viaje largo o tomado una decisión importante. 

Me pregunto porque hay épocas en que lloro y sueño tanto, y en otras tan poco que parezco no existir. Me pregunto si lloraré o soñaré en Nueva York. 

Sí, porque en todo eso pensaba yo en la puerta de embarque. Eso y también si el jamón York tenía algo que ver con Nueva York, o porque los catalanes llaman jamón dulce al Jamón York y los andaluces, le llamamos York, en plan mucho más cosmopolita. Cuando no me pongo seria puedo estar un rato largo entretenida pensando cosas así de inofensivas. 

Mas allá de mis pensamientos, he motando un show espectacular (nº 1)  en la ventanilla de facturación. Y aunque eso no querría recordarlo con detalle (he tenido que rehacer mi equipaje allí mismo, convertir en dos maletas la única que llevaba – mis bragas expuestas en el Aeropuerto del Prat para todo aquel que quisiera mirarlas-), la verdad es que no acabo de entender las matemáticas aeronáuticas donde 22 + 22 es mucho menos que 35, porque al parecer se pueden embarcar dos maletas de 22 Kg. cada una, pero si llevas una única de 35 te toca rehacer el equipaje o pagar el sobrepeso. Por suerte la mañana ha ido mejorando y me ha tocado asiento de ventanilla en el avión.

Mientras entraban los pasajeros soñaba (pero despierta) que en el sitio de al lado se me iba a sentar un chico newyorkino guapo y cool que volvía de hacer no sequé de Barcelona, que hacia meses que había dejado a su novia por aburrida y que ahora estaba dispuesto a divertirse conmigo estos dos meses y a enseñarme su ciudad. Soñaba, incluso cruzaba los dedos. 

Al final el chico, el newyorkino fantástico,  se ve que no ha podido venir, o que ha perdido el avión, que pena, o tal vez no existe, el pobre, pero bueno, el caso es que nadie se ha sentado a mi lado, lo cual no está mal como premio de consolación para un viaje trasatlántico donde he podido estar a mi anchas, desparramar a mi antojo mis objetos personales, y dormir en horizontal. 

Yo que siempre me quejo de que casi nunca viene nadie a recogerme a los aeropuertos (perdón, papá), resulta que esta vez  pago un notas para que venga ex profeso a recogerme con el típico cartelilto al NYK Airport, y el cabrón llega tarde. Así que estuve un rato desconcertada…. ahí parada con el carrito lleno de maletas, hasta que llegó un ¿coreano? (el notas) que literalmente, literalmente, literalmente, no me dirigió ni una sonrisa ni una palabra en todo el trayecto hasta mi residencia, y eso que además de llegar tarde me tiró las maletas, y eso que yo intenté hacerme la maja incluso en inglés, pero nada.

 Lo demás, puro jet lag.

Primeras empresiones sobre Nueva York: Joder, los rascacielos. 

[VACACIONES O6]

Estas vacaciones de Semana Santa he redescubierto que mi capacidad para perder el tiempo supera con creces la que se me supone para aprovecharlo. Y escribo Semana Santa en cursiva porque, en mi caso, semana se queda corto, y santa, blasfemo.

Pero que mas da. A veces perder el tiempo es más que eso, es vivirlo sin porqués, y con ello, casi ganarlo, arrebatarle horas felices que piensas que ya no te pertenecen y que de repente te llegan a borbotenes y con forma de falsa vanalidad.

Que más da. Si al final nada sucede como uno espera. Mi unica preocupación es haber sabido tejer o entretejer a mi manera los extraños cordones umbilicales que sostienen mi familia, mientras estoy, mientras duermo y mas duermo, mientras me voy, mientras estoy pero no estoy, una vez más.

Ahora me marcho (porque por fin he dejado Aquel Lugar - ! - ). A otras vacaciones. A otros trabajos. A otros proyectos. A veces los confundo, y quizas por eso a menudo me pierdo en ellos.

Vacaciones (...) ¿YtuketaL?

 

NADIE ME DEBE NADA

Me jode que la gente crea que creo que me debe algo. Nadie me debe nada. No quiero nada de nadie que no me lo quiera dar. NADA. No pido. No exijo. Ando, como, duermo, rio, lloro, voy, vuelvo, vengo, soy, estoy, doy, digo, desdigo y vivo sola hace mucho tiempo y no pido a nadie que me acompañe más que el trecho que le apetezca. Soy feliz así. O lo intento. Lo que yo doy, que a veces es mucho, y a veces es nada, es porque quiero, no espero nada a cambio. Que nadie se asuste. Que quede muy claro.  Amo mi libertad, la mía y la de los demás. No se que hago, no se que digo, que a veces siento que hay quien siente que me debe algo, y me jode, porque no es verdad. Algo debe fallar en mi en ese sentido, pero no se como cambiarlo porque no se lo que es. Al menos aquí, lo escribo. Nadie me debe nada. Nadie me debe nada. ¿esta claro?. Dejénme ustedes a mi en paz.

Joder.

 

 

CULTURA BASURA

Quien me conoce sabe que soy una adicta irremediable a la telebasura, y aunque puedo disfrutar muchísimo viendo Películas de Dreyer, de Bergman, o de Spike Jonze (es verdad, pero reconozco que lo digo para excusarme de antemano, para compensar las terribles palabras que escribo a  continuación), también soy capaz, de tanto en cuando, de agarrar TELE5 desde las 11 de la mañana, sin cambiar de cadena, ni cuando los anuncios, y quedarme ahí delante, hasta la misma hora de dormir. Si. Me veo el programa Matinal, El Tomate, El resumen del Reality de turno,  El A tu lado, El absurdo concurso de la Caja, y la TeleSerie de por la noche, sin pestañear, sintiéndome sucia, arrastrada al peor de los vicios, perdida…pero tranquilita en mi sofá. Mi amiga Maya dice que no me preocupe, que es normal, pero que me vigile, que esto es como los donetes, que te comes uno y te comería la caja, pero que no debes de hacerlo, porque es vicioso, obsceno y perjudicial para la salud.
Ahora resulta que también me estoy haciendo adicta a la lectura-basura. No sabía que existía. No me refiero a la revistas del corazón (que total, me las leo en un minuto mientras espero turno para la cera y no se me puede tener en cuenta). Se trata de algo peor y más peligroso, por el tiempo que me lleva: esos enormes best-seller que ves en cuanto entras en las librerías, con historias que te enganchan del tirón de puro facilonas, sobre manuscritos perdidos, secretos (falsos secretos) de la historia, investigaciones seudo científicas, puagh. Hace un par de semanas me compre un libro de 600 páginas que se llama ZIGZAG, que hasta lo anuncian en el metro. Me lo leí en dos tardes, asqueada y sin poder parar. Lo terminé y me sentí igual o peor que tras una jornada de Tele5. Podría decir que también leo clásicos, pero hasta alturas mi credibilidad esta por los suelos.
En fin. Que no escucho reggeatton  no vaya a ser que me guste. Y que me voy esta tarde a ver “La vida secreta de las palabras” en Versión Original. Lo Juro.

SIN PALABRAS

Cinco meses sin palabras. Sin palabras en el blog. Que no sin pensamientos, sin remordimientos, sin planes, desplanes, amagos, decisiones, sorpresas, empresas y descalabros. De todo eso siempre mucho y más. Cinco meses sin asomarme al blog. Por no rendirme cuentas. Por no pasar lista ni página. Por no escribir a quien no quiero que me lea. Por no contar penas ni hablar de decisiones que nunca tomo. Por esperar a que llegue una buena noticia. Por timidez. Esto del blog puede ser como uno de esos amigos que uno pierde en el camino sin darse cuenta, hoy no te llamo, mañana no te escribo, pasado no te leo, y en nada eres un desconocido a quien me da pereza saludar, que casi si me cruzo contigo por la calle, y me pilla en un mal día, me cambio de acera abochornada. Lo bueno del blog es que no tienes que mirarle a los ojos, ni pedirle perdón, ni esperar que te lo pida, ni contarle realmente como te va.  Por eso es facil volver, aunque no se tenga mucho que decir, ni demasiadas ganas de contar…

 

FIN DE AÑO

Los años acaban en agosto, por más que indique el calendario. En septiembre es cuando todo tiene ese fugaz aire de comienzo, de estreno, de nueva vida, que yo soy incapaz de sentir en Enero, con tanto empacho y tanto frío. Mis agendas van de septiembre a septiembre. Y es ahora, en verano, cuando procuro hacer balance de lo acontencido el año anterior, por si pudiera servir de algo para lo que se nos avecina el año que viene.¿Balance? Ha sido un año más de derrotas que de triunfos, o, para ser más positivos, con las derrotas de perder y los triunfos de aprender. Algo creo haber aprendido sobre mi obligación de cuidar de mi misma, aunque haya andado promulgando mis contradicciones a los cuatro vientos, como puede verse con solo leer esta bitácora: De vivir despacio nada, más bien decelerar un poco, para luego correr de nuevo a toda velocidad, y terminar julio estrepitósamente, a modo de traca final para este año loco, algo desesperado, lleno de estupidos vacios. Pero he convivido con Eva, he rodado mi corto, me fui a Roma ... y a Sevilla, a la boda del año...y eso son regalos que me deja este año de vida por más que me empeñe ahora en convertirlo en un año fatal, a modo de redención. Así, que,como siempre, por más que me quejo, ni siquiera puedo quejarme.
Ahora esta la incertidumbre de dejar Aquel Lugar o pensar en Aquel Otro Lugar, pero sólo saber que por fin puedo dar un cambio a mi vida me hace sentir como si no pesara, casi respiro mejor.
Propósitos de nuevo año.
Feliz año nuevo.

ENTENDERSE

Nadie entiende a nadie y luego nos hacemos los sorprendidos porque por ahí se matan los unos a los otros. Yo llevo 30 años tratando de hacerme entender y aun no lo he conseguido, y probablemente yo también sea incapaz de entender lo que los demás esperan que entienda. Vamos todos cargados con nuestro pesado equipaje de puntos de vista, de ideas preconcebidas, de presunta tolerancia, de frases hechas. Nos las cruzamos, nos las intercambiamos como cromos, creyendo ilusos que eso es comunicación. Pero al final cada uno se agarra a la idea, propia o prestada, que le salva de su particular infierno. Y así uno se quiere creer que se entiende a uno mismo, cosa, que por supuesto, tampoco sucede nunca. Sufrimos porque nos aferramos a una idea, hasta que su peso se hace tan desgarrador que tenemos que cambiarla. Entonces somos incoherentes o contradictorios, según se entienda. Tratamos de entender que somos contradictorios, pero resulta angustioso porque es más facil respirar cuando uno cree estar siempre en la misma orilla, cuando uno cree entender hacia donde va a llegar, hacia que lado va a caer. Cuando uno cree entender algo. Pero no entendemos nada. Ni a nada ni a nadie. A veces eso sí, y si no hace mucho calor, puedes lograr acompasar tu respiración con quien llevas a tu lado, y caminar y compartir fugazmente un mismo pensamiento.

FOTOGRAMAS ¿RESPONDE?

La misma crítica a Fotogramas publicada en este blog (vid. articulo anterior) la envíe a la dirección de sugerencias de la página web de la revista.

SU RESPUESTA:

>From: "Redaccion Fotogramas"
>To:
>Subject: Re:
>Date: Thu, 12 May 2005 17:54:59 +0200
>
>Gracias por su opinión. Lástima que varios de ellos, como Siempre quise trabajar en una fábrica, Gua!Pa! o Manolito Espinberg, viajen de festival en festival certificando su calidad. Seguro que los del comité de selección de esos festivales también se equivocan...
>
>Fotogramas
>

Y LA MÍA:

Su respuesta en tono irónico de nuevo no es acorde a la calidad que se presupone a su revista. Los cortos en general eran malos, y hacen flaco favor al género, y yo me limito a expresarlo con la vehemencia de a quien le importa la cuestión, y como un simple lector frente a vosotros, que teneis todo el poder, y que por tanto deberíais asumir las criticas con mayor humildad y profesionalidad.
Por cierto yo he firmado mi comentario con nombres y apellidos.
En todo caso, gracias por la respuesta
Concha L.N.


Muy fuerte. Si por remota casualidad alguna vez me sonara la flauta del cine, sonará poco, al parecer ya me he creado enemigo en las altas instancias. Oh sielos. Glub Glub.

LOS CORTOMETRAJES DEL FOTOGRAMAS. APAGA Y VAMONÓS.

Hace algo más de un mes la revista Fotogramas regalaba a sus lectores un DVD con los cortometrajes más horribles que jamás he visto. Resulta que una de las revistas de cine más ¿prestigiosas? de este pais hace el más flaco favor al género del cortometraje, sorprendentemente olvidado de las vías de distribución comercial, incomprensiblemnte ignorado por esta sociedad veloz, ávida de productos rápidos, una sociedad amante, ya de por sí, de todo lo corto.
Yo adoro el formato audiovisual que un cortometraje digno te ofrece, una historia breve, una idea original, una visión distinta, un final redondo, un pensamiento transmitido en escasos minutos para que tu puedas pensar en él durante algunos minutos más. No se entiende que en un panorma audiovisual saturado, anhelante de huecos con los que poder subyugarse a la dictadura publicitaria, no tengan lugar historias veloces y bien contadas, muchas veces sorprendentes, que atrapan por su misma concisión, que te permiten disfrutar de la magia del cine sin echar la tarde, ni invertir el cada vez más escaso tiempo que nos queda entre el trabajo y la cama. Un corto para cenar, un corto (o dos) para pasar un rato, un corto al llegar a casa tarde, con el tiempo justo para ver una historia terminada antes de que el sueño te agarre con el consiguiente coitus interruptus cinematrográfico.
No lo entiendo y me molesta, y no precisamente porque yo me gane la vida haciendo cortos, que ya se sabe que me la gano en Aquel Lugar, sino porque un cortometraje me parece una expresión artística de la mayor dimensión, y a la vez un producto altamente consumible en los tiempos que corren (dificil combinación), y me joden estas iniciativas suicidas - o premeditadamente asesinas- donde a los presuntos amantes del cine (que deben ser los que compran el Fotorgramas) se les da a entender que un cortometraje es un video casero mal fotografiado, de guiones mánidos, ñoños y absurdos. Y lo escribo con todos mis respetos para los que dedicaron su tiempo pensarlos, grabarlos y montarlos, pero que a poco que aprendan de lo que hacen- sabrán que lo que difunde Fotogramas no esta minimanente a la altura del cortometraje que se hace en este pais, sin ir más lejos (Que también podriamos ir).
Menos más que la FNAC está publicando una colección con "los Mejores Cortos del Cine Español", que, con sus altibajos, permite corroborar que el cortometraje es un género inteligente y fascinante, y desde luego perfecto para aquellos que, como yo, acostumbren a vivir deprisa, por más que pretendan vivir despacio.
En todo caso yo pienso ver 40 cortos de la FNAC este fin de semana, que aquí es puente, para desquitarme de la pena. Cortos a los Ben-Hur. Ea.

PLAGIO: ATICOS EN ABRIL

Me emcanta lo que escribe skapis sobre nuestra fiesta en el atico de Madrid, y lo que no espera, asi que, directamente la plagio:
ATIKOS EN ABRIL
"Pues si, es el tema del momento. De Madrid a Barcelona y pasando por Sevilla si hace falta. Sobre todo si hay gente que no para de reir, instrumentos que aparecen asi sin mas de debajo de cualquier brazo, una voz tan poderosa como la de Taerawoman y los condimentos necesarios de la Pacha Mama. Asi es imposible no disfrutar de la primavera en la terraSa parTy. Pero entre tanta cervecita freska creska y tantas risas hay que tener cuidado porque en cualquier momento te puede dar el h-ipod y ya...asi que mejor, volvamos a los musicos de toda la vida, o como dice Gerardo, "el mejor remedio es volver a los discos de tu infancia. Son inconcebibles sin portada!" Y la verdad es que a este chico hay que hacerle caso porque el sabe mucho de estas cosas....aunque las adicciones son dificiles de quitar, asi que yo sigo enganchada a mi mp3 gadget. Que le voy a hacer......"

Yo anado a titulo personal las serpentinas de nata montada sobre las fresas de Maya y la carrera de Atocha a Chamartin en pleno atasco del Madrid-Barca. Me equivoque pero llegue justo a coger el tren .Que bien. Que pena.Que viva la primavera.