FIN DE RODAJE. VIVIR DESPACIO...
Rodamos por fin, al fin, en fin. Esta mañana he dado con Eva el último paso para concluir esta odisea...Hemos llevado la furgo de alquiler que hemos necesitado para transportar el material, y la hemos entregado justo ahí,en Sant, la estación de ferrocarriles de Barcelona donde un día me vino la idea de rodar un cortometraje sobre una ancianita y un viajante de comercio que se encontraban en un tren ... Así que todo acabó donde empezó, y encima justo al salir llovía: nos ha hecho los dias de solecito necesarios para acabar el corto...golpes de suerte, señales, magia.
Ahora solo pienso en vivir más despacio, darle otro ritmo a mi mente inquieta, demasiado desordenada con tantas emociones, demasiado permeable a impulsos estúpidos. Quiero vivir más despacio, aunque sea un rato, aunque me aburra. Por que aunque se que serán poco los días en que de nuevo sienta la angustia de que el tiempo no pasa, de que deben suceder cosas, de que debo hacer, rehacer, arriesgar, vivir cada minuto como si fuera el último, necesito ya vivir despacio por un tiempo, reamueblar mi cabeza, me hace falta para crecer, para elegir, para vivir cosas que no vivo, porque me las pierdo, porque pasan demasiado deprisa, para sentir de verdad.
Así que aunque dicen que la primavera altera, yo quiero vivirla sosegada, y hacerme unas merecidas vacaciones de mi stress, de mi angustia, de mi correr por correr y de todos mis malos rollos. Es una bonita carta de para los reyes magos, pero yo ya no quiero esperarlos al invierno.
Así que espero, que mientras monto Coco Rallado, mi Coco se calme un poco. Se que me va a costar. Porque casi no soy yo. ¿O tal vez si? Si lo logramos, ya lo veremos.
Ahora solo pienso en vivir más despacio, darle otro ritmo a mi mente inquieta, demasiado desordenada con tantas emociones, demasiado permeable a impulsos estúpidos. Quiero vivir más despacio, aunque sea un rato, aunque me aburra. Por que aunque se que serán poco los días en que de nuevo sienta la angustia de que el tiempo no pasa, de que deben suceder cosas, de que debo hacer, rehacer, arriesgar, vivir cada minuto como si fuera el último, necesito ya vivir despacio por un tiempo, reamueblar mi cabeza, me hace falta para crecer, para elegir, para vivir cosas que no vivo, porque me las pierdo, porque pasan demasiado deprisa, para sentir de verdad.
Así que aunque dicen que la primavera altera, yo quiero vivirla sosegada, y hacerme unas merecidas vacaciones de mi stress, de mi angustia, de mi correr por correr y de todos mis malos rollos. Es una bonita carta de para los reyes magos, pero yo ya no quiero esperarlos al invierno.
Así que espero, que mientras monto Coco Rallado, mi Coco se calme un poco. Se que me va a costar. Porque casi no soy yo. ¿O tal vez si? Si lo logramos, ya lo veremos.
1 comentario
Mamá -